2007
El año viejo 2006 acabó y algunas muertes notables le
dieron punto final. Me refiero a las muertes de Saddam Hussein y del
ex-presidente de Estados Unidos Gerald Ford.
El caso de Hussein ha sido muy controvertido. Hussein
fue un dictador desalmado que mató sin piedad a sus oponentes políticos, desató
una sangrienta guerra contra Irán, apoyado por Estados Unidos, la cual duró
varios años y costó cientos de miles de vidas; invadió a Kuwait con lo cual se desató
la llamada Guerra del Golfo; masacró a kurdos y chiítas dentro de Irak; etc... La
lista de crímenes y atrocidades de este personaje fue pues, bastante
larga. Sin embargo la comunidad
internacional no reaccionó con júbilo ante su muerte. Hussein estaba derrotado
y su muerte mas pareció una venganza de sus enemigos internos y de los
americanos, quienes lo tenían bajo su custodia.
Estados Unidos continúa enfrascado en una guerra ya
carente de sentido. Si todo se inició bajo el supuesto de ser una guerra contra
el terrorismo encabezada por Hussein, aún cuando luego se demostró que ninguna
evidencia sustentaba su participación en los atentados del 11 de septiembre ni
en el desarrollo de armas de destrucción masiva, los objetivos así planteados
fueron ya cumplidos.
La guerra contra Irak parece tener otros motivos ¿Sería
una tarea pendiente de la familia Bush para
terminar así lo inacabado dado que durante la Guerra del Golfo se dejó intacto el régimen de
Hussein? ¿O sería para elevar los precios del petróleo o simplemente asegurar su suministro? Podrá
haber muchas razones, lo que es indudable es que esta guerra le traído un costo
al pueblo de los Estados Unidos en dinero, vidas y apoyo internacional muy elevado. Para hablar de costo en vidas,
tenemos que actualmente mas de 150,000 soldados americanos están desplegados en
Irak; en ella han muerto mas de 3,000
estadounidenses y han sido heridos mas de 25,000. Eso sin contar las decenas de
miles de muertes civiles iraquíes.
Estados Unidos ahora lo que intenta es lograr que Irak
tenga un régimen político estable y cesen las hostilidades internas desatadas.
Pero al desbaratar al régimen de Hussein, el frágil equilibrio político de
Irak, logrado a través de la fuerza bruta de la dictadura, también se desbarató.
Una minoría sunnita que dominaba a una mayoría chiíta y a una minoría étnica
kurda. Agravios ancestrales que han surgido ahora de una manera sangrienta.
¿Qué logra Estados Unidos con la muerte de Hussein?
Los chiítas y kurdos estarán contentos; quizá algunos segmentos de la población
y ciertos políticos americanos también. ¿Sirve la muerte de Hussein realmente los intereses de Estados Unidos y acaba
con el terrorismo? Osama bin Laden el
verdadero autor de los atentados del 11 de septiembre sigue libre y su
organización del terror Al Qaeda intacta y operando mientras la guerra en Irak empeora.
También murió al cerrar el año el 38avo presidente de
los Estado Unidos, Gerald Ford, quien fue
nombrado vicepresidente y presidente de su país sin haber sido elegido para
esos puestos. A él le tocó sustituir a un vicepresidente y un presidente caídos
en desgracia por los escándalos en torno a Watergate y por haber cometido diversos ilícitos. El
presidente Ford intentó cerrar esa herida
que dividió tan profundamente a nuestros vecinos del norte derivada de los excesos
de su antecesor Richard Nixon. A Ford también le tocó la caída de Saigón y con ello
la salida de las tropas americanas de Viet Nam lo cual dio fin a una guerra sumamente impopular en los Estados Unidos y que costó
tantas vidas americanas y vietnamitas. De esta forma
le tocó cerrar importantes capítulos en la historia de su país y lo hizo
además con una decisión muy controvertida en su tiempo: otorgando el perdón presidencial
a su antecesor Richard Nixon por los delitos cometidos. Quizá esta acción le costó
el haber perdido la elección para un segundo periodo como presidente de su
país.
En contraste con Hussein quien murió en medio de
insultos de sus verdugos y enterrado en secreto, el presidente Ford tuvo unos funerales
de estado en donde su féretro descansó en los lugares más prominentes de la
vida política de los Estados Unidos, con la mayor solemnidad y sin
importar las controversias que suscitó
su presidencia. Los americanos han despedido con gran respeto a su ex
presidente Ford y con sentimientos ambivalentes la muerte de Hussein. Dos ex-jefes de estado muertos al final del
2006.
Aprovecho para desearles un muy próspero año nuevo esperando
que haya muchos eventos positivos para cada uno de ustedes y para nuestro país.
octaviodiazgl@yahoo.com.mx
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