13 de mayo de 2005
Perdura hoy en día el debate acerca de si Napoleón
Bonaparte fue un gran hombre o un déspota criminal como Hitler o Stalin. Habrá
que valorar que tan justificadas estuvieron sus campañas bélicas. Si fueron
actos de conquista o actos para defender la integridad amenazada de su país o
bien, si fueron para defender los logros
de la Revolución
Francesa , amenazada por las monarquías europeas. Valorar su
lado oscuro y balancearlo con su legado positivo. Napoleón fue sin duda uno de los genios militares más grandes en la Historia. Pero además hay que
resaltar que fue un gran creador de instituciones que hoy perduran en su país y muchos otros países.
Inclusive aquí en México
Para acercarnos a Napoleón en nuestra época es
interesante visitar su tumba en Los Inválidos en París. Allí se percata
uno de la veneración y respeto que le guardan los franceses, aunque hay que
recordar que este monumento fue hecho por su sobrino Napoleón III para su
propia exaltación. Pero el monumento allí sigue y es muy visitado. El catafalco monumental se ubica al centro de
una rotonda de dos pisos y se puede observar desde la parte superior. Alrededor
de este catafalco, que sobresale del nivel del suelo, se encuentran grabados en
el piso los nombres de sus grandes batallas: Jena, Austerlitz, Marengo, Eylau
etc. Alrededor de la tumba hay un pasillo delimitado por una pequeña barda con esculturas.
Dentro del pasillo se encuentran conjuntos escultóricos que rememoran sus obras
civiles y la creación de instituciones. Se conmemora así el legado de este
hombre, no solo en sus triunfos militares que finalmente fueron efímeros sino
sus otras creaciones perdurables: las instituciones y las leyes.

De estas creaciones perdurables que se hicieron con la
ayuda de juristas, sabios y políticos, se encuentran las siguientes:
Fundó en 1800 el Banco de Francia, el banco central
del país, con el monopolio para emitir
billetes de papel. Si bien ya había habido un precedente ochenta años atrás, no
se tuvo buena experiencia y desapareció. Es solo a partir de Napoleón que
permanece este banco.
Creación de las escuelas secundarias estatales o
liceos en donde el estado toma un papel muy relevante sembrando las bases para
un sistema educativo nacional proporcionado por el estado y que es además laico.
Hay que recordar que en aquella época predominaban en Francia las escuelas
religiosas.
Creación de un Código Civil también llamado el Código
Napoleón promulgado en 1804, seguido de
la promulgación del Código de Procedimiento Civil en 1806; el Código Comercial en 1807; el Código de
Instrucción Criminal en 1808, y el Código Penal en 1810. Este trabajo de codificación de leyes se
considera su trabajo más monumental, duradero y de mayor impacto.
Creación de la Legión de Honor en 1802, establecida como un sistema de reconocimientos a fin de
rendir honores a aquellos que hubiesen
ofrecido servicios distinguidos a la
patria.
Otro aspecto de sus inquietudes intelectuales se
manifestó por ejemplo en su campaña en
Egipto a la cual llevó acompañando a su ejército un grupo de 167 científicos, con lo que dio inicio a la
egiptología estudiando los vestigios de esta cultura milenaria. Producto de este viaje es el libro “La Descripción de Egipto”
en veinte volúmenes de formato descomunal (137 x 71 cms.). De particular
importancia en esa expedición fue el descubrimiento de la piedra de Rosetta con
la cual años mas tarde Champollion descifró los jeroglíficos egipcios.
El paso de Napoleón por Europa logró la reducción del número de estados en Europa que pasó de 300 a 36 acabando con los
vestigios feudales que todavía existían en ese entonces, impulsó la
construcción de carreteras en Europa Central y la mejora de los puertos.
El culto al héroe que se inicia en el romanticismo,
tuvo en Napoleón a una de sus figuras heroicas mas destacadas. Hegel lo describe como:”figura histórica de
carácter mundial” y como comenta Barzún describiéndolo, es “el hombre que en un
momento dado encarna las voluntades dispersas de su tiempo y al que
misteriosamente se concede el poder para llevarlas a cabo.” El mismo Barzún menciona que “en su faceta
oscura no cabe duda que en ocasiones fue
muy cruel con sus enemigos. Dejó
sembrados los campos de Europa con cientos de miles de muertos y tuvo una
gran capacidad destructiva derivada de
las guerras que emprendió. Pero en su otra cara aparece no como un vulgar
conquistador en busca de botín sino un hombre que había modelado una nueva Europa.” Barzún concluye que “el mundo entero parece alinearse con él y no
con Wellington, puesto que en todas partes Waterloo se ha convertido en
sinónimo de derrota, no de victoria.
Nuestra época ya no es romántica. El culto al héroe ha
caído en desuso. Pero a veces nos hace falta, no establecer nuevos cultos, sino
analizar las obras de los grandes hombres para imitarlos en sus aspectos
positivos. Los grandes estados se forjan a través de grandes instituciones y quizá
lo que nos hace falta en México es crear esas grandes instituciones que nos
permitan construir una mejor patria. Se habla de una Reforma del Estado. Hoy no
estaría demás que emprendiéramos ese camino aunque nos falten los grandes
hombres y mujeres. La suma de voluntades podrá reemplazarlos.
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