domingo, 12 de enero de 2014

LA INMORTALIDAD ES POSIBLE


21 de febrero de 2005

Los avances en las ciencias biológicas han hecho surgir la posibilidad de que los seres humanos pudieran, si no ser inmortales, por lo menos vivir varios cientos de años. Esto nos lleva a la reflexión de si la inmortalidad sería conveniente o que pasaría con una extrema longevidad. Aunque pareciera que la eterna juventud es un sueño ancestral de los seres humanos, y que se ha reflejado en la lucha que por siglos se ha dado para extender la vida venciendo a la enfermedad o buscando elíxires mágicos, habría que pensar en lo que implicaría  una larga vida para todos y si ello es siquiera deseable.

Aubrey de Grey es el investigador de la Universidad de Cambridge en la Gran Bretaña, que ha llamado la atención en todo el mundo con su teoría de que la inmortalidad es posible y que estamos a un paso de que los científicos resuelvan los problemas derivados del envejecimiento. De Grey quien no es biólogo de profesión sino que es un especialista en computación  y quien en sus tiempos libres se dedica a estudiar el tema, ha logrado notoriedad y reconocimiento por parte de los científicos que  sí se dedican de tiempo completo a estas investigaciones. Ha publicado incluso en las revistas mas prestigiosas del mundo académico de la especialidad. Una verdadera hazaña para alguien que viene de “fuera” de ese campo de estudio. De Grey se ha vuelto un enconado defensor del derecho de los hombres a ser inmortales y ha realizado importantes descubrimientos que han permitido avanzar la ciencia en esta materia. 

De Grey ha identificado siete factores en el proceso de envejecimiento y para cada uno de estos aspectos ha propuesto soluciones científicamente viables excepto en uno o dos casos donde dice que la solución está a unos pocos años de distancia si se le dedican los recursos necesarios a la investigación. Aunque no deja de tener sus críticos, ha tenido el mérito de poner sobre la mesa de debates la no tan lejana  posibilidad científica de la inmortalidad.

Para mi este tema me causó una gran impresión cuando hace ya bastantes años leí la novela  “Todos los Hombres Son Mortales” de la escritora francesa Simone de Beauvoir quien fuera esposa de Jean Paul Sartre el filósofo existencialista. En ella la autora cuenta la historia de un príncipe italiano de la edad media que en el afán de buscar la inmortalidad, un día se encuentra a una bruja quien le ofrece una pócima que le permite acceder a este deseo. Cientos de años después, Fosca, el personaje de la novela, se encuentra en el siglo veinte con una mujer a quien le cuenta su historia.

La historia que relata me pareció por demás terrible cuando describe como ve morir a su esposa, a sus hijos, a sus nietos y a todas las personas que quiere. Se vuelve a casar y tiene otras mujeres y mas hijos, pero todos irremediablemente mueren. Cuenta también como va logrando todas sus ambiciones, pues lo que le sobra es tiempo.  Como se va cansando y aburriendo de todas estas aventuras y logros. De tal forma que después de vivir setecientos u ochocientos años, ha perdido todo interés en la vida y se pasa los días sin hacer nada, ni siquiera comer, pues como es inmortal no necesita nada para vivir. Así lo encuentra la mujer, quien llena de vida y ambiciones desea que el inmortal la ayude a lograr  sus objetivos. Una novela muy interesante.

 Para mi la reflexión después de leer ese libro es que la inmortalidad suena mas como una terrible maldición, especialmente cuando solo uno es el inmortal y los demás no.

Por lo que respecta al investigador de Grey y sus planteamientos, se le han hecho múltiples objeciones de carácter ético, económico, social y religioso. La pregunta que nos debería inquietar es si el ser humano debe buscar e intentar la inmortalidad, especialmente ahora que la ciencia parece estar cerca de lograrlo. Seguramente al amigo lector se le ocurrirán muchas preguntas de cómo sería un mundo de inmortales pero me gustaría plantear unas cuantas:

 ¿Qué pasaría con la familia? ¿Cómo manejaríamos la sobrepoblación? Si se tuvieran hijos y todos fueran inmortales, la Tierra sería insuficiente para darles cabida a todos. ¿Se prohibiría el tener hijos? ¿Cómo sería el trabajo? Habría que buscar ocupaciones que permitieran generar un ingreso para vivir cientos de años. ¿Nos jubilaríamos a los seiscientos años, a los mil, a los diez mil? ¿Cuántas carreras profesionales  podríamos desarrollar? ¿Qué objetivos nos plantearíamos en la vida? Para las personas con fe en que existe una vida eterna después de la terrenal ¿Qué implicaría el ser inmortales en este mundo terrenal? ¿Qué haríamos con tanto tiempo disponible? ¿No generaría el aburrimiento mas maldad en el mundo?  Si la gente se cansara de vivir, ¿Sería legítimo quitarse la vida? ¿Aumentarían los asesinatos como única forma de desplazar a los demás en la lucha por pelear un espacio en la Tierra

Pues bien, aún si no se lograra la inmortalidad pero la vida se extendiera a mil años, habría cambios muy radicales en nuestras formas de vida.

¿Se deberá permitir este tipo de investigaciones que podrían alargar la vida de los seres humanos de manera casi indefinida? En ocasiones los avances de la ciencia van mucho mas rápido que la reflexión sensata acerca de la conveniencia o no de esos avances. Por lo pronto el tema de la inmortalidad es algo que si se le dedican los recursos suficientes podríamos estar cerca, quizá dentro de  unos cien años, de la posibilidad de extender significativamente la vida de las personas. ¿Qué consecuencias tendrá esa posibilidad? Es tiempo de irlo pensando y reflexionar acerca de cómo sería este posible ¿”Mundo Feliz”?


Comentarios al Correo: octaviodiazgl@yahoo.com.mx

No hay comentarios:

Publicar un comentario