1 de marzo de 2008
Los países con
tradiciones y cultura ancestrales se debaten entre la tradición y la
modernidad. México no es la excepción a
pesar de los escasos doscientos años que tenemos como nación independiente ya que la historia de los que habitaron nuestro
territorio se extiende por milenios. Pero existe un proceso de americanización que ha invadido el
mundo. Se manifiesta en que el inglés se está convirtiendo en un idioma
universal, en que las empresas
americanas tienen presencia en todo el mundo, y en que valores propios
de los Estados Unidos, como lo es el culto al dinero, la acumulación de riqueza,
el individualismo y el mercado como
mecanismo para decidir cualquier cosa han penetrado en todos los países. Todo
ello por encima de valores más cercanos
a la dignidad humana.
En su libro “La Dignidad de la Nación ”, el profesor japonés Fujiwara Masahiko hace una crítica a ese proceso de
homogeneización o de americanización,
que está transformando negativamente a su país al destruir sus valores
tradicionales como lo son el culto a la naturaleza y la compasión por el
prójimo.
El autor
quisiera que Japón regresara a los valores que lo hicieron llegar a ser una potencia y que se han ido perdiendo
en los últimos veinte años. Critica paradigmas básicos del modelo occidental
como lo son la lógica o el espíritu racionalista. Dice que la lógica tiene sus límites y que
llevada al extremo puede ocasionar absurdos. Menciona por ejemplo el impulso
que se le ha dado en Japón a la
enseñanza del idioma inglés, siendo que lo más importante es conocer correctamente la
lengua materna para poder articular pensamientos.
Menciona
también que las cosas más importantes no pueden ser explicadas por la lógica,
tal como lo demostró en las matemáticas Kurt Gödel. Por ejemplo se pueden encontrar muchas
razones por las que es bueno matar o no
a una persona pero es algo que ni se debe discutir pues simplemente no
debe matarse a otro ser humano.
Otro aspecto es
que la lógica depende de un punto de inicio para comenzar la cadena del
razonamiento. Ese punto siempre es una hipótesis, por lo que puede ser incorrecta.
En Occidente se parte de tres valores fundamentales: la libertad, la democracia
y la igualdad. Sin embargo, la libertad no existe. Las personas tienen muy poca
libertad para decidir o hacer su vida, acotadas como están por leyes, normas sociales, carencias materiales y todo tipo de
restricciones. La existencia de la libertad es una falacia.
La democracia,
tampoco es buena pues está basada en la premisa de que los votantes son capaces
de realizar juicios maduros. Por ello se dan casos como Alemania que llevó al poder a Hitler en elecciones democráticas.
Además los sistemas democráticos con supuestos balances logrados con tres
poderes han omitido el control sobre el mayor poder de hoy en día: los medios
de comunicación.
El profesor
Fujiwara Masahiko propone que exista una élite fuerte y cultivada, no una burocracia
tecnócrata, capaz de pensar a profundidad y conducir al
país hacia el mayor bienestar sin
depender del voto de mayorías inmaduras.
Habla de países como Gran Bretaña y Francia que cuentan con escuelas de élite en
donde se prepara a los servidores públicos con verdadero espíritu de servicio y
enorme capacidad técnica e intelectual, lo que hace que no sufran de corrupción y haya
una buena conducción del país.
Finalmente también
la igualdad es una falacia. Entendiendo que hay personas más capaces que
otras, para los japoneses lo importante
es la compasión hacia los perdedores y los oprimidos. Si hubiese compasión por
ejemplo, no existiría la discriminación. Esto está muy presente por ejemplo en nuestra tradición católica, aunque se ha
ido perdiendo también en nuestro país.
Para salir del
error en que ha caído occidente al construir su sistema propone a los japoneses regresar a sus valores
originales. Dice que debe recobrar su dignidad nacional al ser: a) Un país
libre e independiente, con orgullo y confianza en sí mismo. b) Tener altos
valores morales, que estén por encima del culto al dinero y del culto al mercado. c) Tener una campiña hermosa ya que para
ellos la naturaleza es primordial. d) Producir gente de talento en las artes,
la cultura y la academia.
Si bien el
autor habla del Japón, su preocupación y recomendaciones podrían aplicar a
nuestro país. México también ha entrado
en un proceso de americanización con un modelo de desarrollo que difiere grandemente de
las tradiciones y carácter nacionales y que es posible que no sea lo mejor para
nuestro país.
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