domingo, 12 de enero de 2014

RECOBRANDO LA DIGNIDAD DE LA NACIÓN



1 de marzo de 2008
           
Los países con tradiciones y cultura ancestrales se debaten entre la tradición y la modernidad.  México no es la excepción a pesar de los escasos doscientos años que tenemos como  nación independiente ya que  la historia de los que habitaron nuestro territorio se extiende por milenios.  Pero existe un  proceso de americanización que ha invadido el mundo. Se manifiesta en que el inglés se está convirtiendo en un idioma universal, en que las empresas  americanas tienen presencia en todo el mundo, y en que valores propios de los Estados Unidos, como lo es el culto al dinero, la acumulación de riqueza, el individualismo y el  mercado como mecanismo para decidir cualquier cosa han penetrado en todos los países. Todo ello  por encima de valores más cercanos a la dignidad humana.

En su  libro “La Dignidad de la Nación”, el profesor japonés Fujiwara Masahiko  hace una crítica a ese proceso de homogeneización o de  americanización, que está transformando negativamente a su país al destruir sus valores tradicionales como lo son el culto a la naturaleza y la compasión por el prójimo.

El autor quisiera que Japón regresara a los valores que lo hicieron llegar  a ser una potencia y que se han ido perdiendo en los últimos veinte años. Critica paradigmas básicos del modelo occidental como lo son la lógica o el espíritu racionalista.  Dice que la lógica tiene sus límites y que llevada al extremo puede ocasionar absurdos. Menciona por ejemplo el impulso que se le ha dado en  Japón a la enseñanza del idioma inglés, siendo que  lo más importante es conocer correctamente la lengua materna para poder articular pensamientos.

Menciona también que las cosas más importantes no pueden ser explicadas por la lógica, tal como lo demostró en las matemáticas Kurt Gödel.  Por ejemplo se pueden encontrar muchas razones por las que es bueno matar o no  a una persona pero es algo que ni se debe discutir pues simplemente no debe matarse a otro ser humano.

Otro aspecto es que la lógica depende de un punto de inicio para comenzar la cadena del razonamiento. Ese punto siempre es una hipótesis, por lo que puede ser incorrecta. En Occidente se parte de tres valores fundamentales: la libertad, la democracia y la igualdad. Sin embargo, la libertad no existe. Las personas tienen muy poca libertad para decidir o hacer su vida, acotadas como están por  leyes, normas sociales,  carencias materiales y todo tipo de restricciones. La existencia de la libertad es una falacia.

La democracia, tampoco es buena pues está basada en la premisa de que los votantes son capaces de realizar juicios maduros. Por ello se dan casos  como Alemania que llevó  al poder a Hitler en elecciones democráticas. Además los sistemas democráticos con supuestos balances logrados con tres poderes han omitido el control sobre el mayor poder de hoy en día: los medios de comunicación.

El profesor Fujiwara Masahiko propone que exista una élite fuerte y cultivada, no una burocracia tecnócrata,   capaz de pensar a profundidad y conducir al país  hacia el mayor bienestar sin depender  del voto de mayorías inmaduras. Habla de países como Gran Bretaña y Francia que cuentan con escuelas de élite en donde se prepara a los servidores públicos con verdadero espíritu de servicio y enorme capacidad técnica e intelectual, lo  que hace que no sufran de corrupción y haya una buena conducción del país.

Finalmente también la  igualdad es una falacia.  Entendiendo que hay personas más capaces que otras,  para los japoneses lo importante es la compasión hacia los perdedores y los oprimidos. Si hubiese compasión por ejemplo, no existiría la discriminación. Esto está muy presente por ejemplo  en nuestra tradición católica, aunque se ha ido perdiendo también en nuestro país.

Para salir del error en que ha caído occidente al construir su sistema  propone a los japoneses regresar a sus valores originales. Dice que debe recobrar su dignidad nacional al ser: a) Un país libre e independiente, con orgullo y confianza en sí mismo. b) Tener altos valores morales, que estén por encima del culto al dinero y del culto al mercado.  c) Tener una campiña hermosa ya que para ellos la naturaleza es primordial. d) Producir gente de talento en las artes, la cultura y la academia.

Si bien el autor habla del Japón, su preocupación y recomendaciones podrían aplicar a nuestro país.  México también ha entrado en un proceso de americanización con un  modelo de desarrollo que difiere grandemente de las tradiciones y carácter nacionales y que es posible que no sea lo mejor para nuestro país.

                                  


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