domingo, 12 de enero de 2014

LA NUEVA CIENCIA DE LA FELICIDAD


17 de agosto de 2005

Innumerables pensadores en la historia de la humanidad, desde Aristóteles a Bertrand Russell, se han preocupado por explicar en que consiste la felicidad y como lograrla. El ser humano aspira a la felicidad pero pareciera que cada vez es más difícil alcanzarla o se equivoca en su búsqueda, por ejemplo, al pensar que entre mas dinero se tiene mas feliz se es. Parte del problema es que falta un conocimiento más certero de aquellos elementos que hacen posible la felicidad. En un libro reciente, el economista inglés Richard Layard, plantea la construcción de una nueva ciencia de la felicidad.

¿De donde viene la felicidad? De acuerdo con el autor, intervienen muchos factores internos y externos a la persona que determinan la felicidad. Empezando por la genética. Si bien no se ha descubierto aún que genes la propician, sí se ha identificado  que algunos factores genéticos aumentan la posibilidad de heredar enfermedades mentales tales como esquizofrenia, depresión o alcoholismo las cuales disminuyen la felicidad. Otro factor es el entorno familiar y la formación recibida en el hogar. Está comprobado que en hogares donde los padres son criminales, la probabilidad de que los hijos resulten criminales es mayor. La herencia y el entorno modelan la disposición de las personas a ser felices.

Existen cinco factores que en general no influyen en la felicidad. La edad: las personas tienen una felicidad media muy estable a través de la vida. El género: los hombres y mujeres son más o menos igual de felices. El aspecto físico tampoco hace una gran diferencia en el grado de felicidad.  El cociente intelectual y la energía física y mental no influyen mayormente. La educación tampoco; aunque esta última al tener un efecto sobre los ingresos de las personas sí puede incidir en la felicidad.

Lo que  impacta la felicidad de las personas son siete grandes factores:

  1. Relaciones familiares. El factor que más afecta a la felicidad es la separación de los cónyuges, lo sigue  el divorcio, luego la soltería, la viudez y finalmente la cohabitación sin estar casados. Por lo tanto el vivir unidos en matrimonio hace a la gente en general más feliz.
  2. Situación financiera. Se ha detectado que la reducción de los ingresos en un tercio disminuye los niveles de felicidad. Sin embargo, la infelicidad causada por una separación es cuatro veces más grande  que este factor, por lo que no es tan significativo.
  3. Trabajo. Las personas necesitan sentir que contribuyen a la sociedad. El trabajo no solo proporciona ingresos sino un mayor significado a la vida de las personas aunado a estatus y relaciones personales. Por ello  el desempleo es una causa muy importante de infelicidad.  Este factor,  después de la separación de los cónyuges, es el de mayor impacto. El siguiente aspecto es la inseguridad laboral, cuando se tiene trabajo pero no se sabe si continuará. Es causa también de infelicidad el saber que en la comunidad existe un alto índice de desempleo, aunque la persona tenga empleo. Por otra parte, resulta importante el que las personas estén a gusto y disfruten sus trabajos.  El estar ocupados en una actividad satisfactoria que permita a las personas realizar sus potencialidades, genera felicidad no importando que este trabajo no esté remunerado.
  4. Comunidad y amigos.  Un aspecto de infelicidad es la falta de confianza en las personas de la comunidad. Yo atribuyo a que la calidad de vida en Aguascalientes es tan alta porque podemos confiar en las personas que nos rodean. En contraste, la vida en la ciudad de México hace a las personas más infelices por los altos grados de criminalidad, la gran desconfianza de los habitantes del D.F. hacia sus conciudadanos  y  una mayor  dificultad para convivir con amigos o tener actividades comunitarias debido a las complicaciones de tráfico y a los horarios tan extendidos de trabajo.
  5. Salud. En general las personas tienen una gran capacidad para adaptarse a  limitaciones físicas por lo que ello no disminuye la felicidad. Sin embargo en situaciones de dolor crónico o enfermedades mentales,  sí existe un alto grado de infelicidad
  6. Libertad personal. Se ha encontrado que la felicidad también depende de la calidad del gobierno. En los estudios que se han hecho  respecto a la calidad del gobierno se evalúan seis características: fortaleza del estado de derecho; estabilidad y ausencia de violencia;  representatividad y responsabilidad política; eficacia de los servicios públicos; ausencia de corrupción y  eficacia del sistema legislativo. Cubre por tanto tres dimensiones de la libertad: la personal, la política y la económica. Por ejemplo, el grado de felicidad en un país comunista como Bielorrusia en donde se carecen de libertades personales es inferior al de las personas que habitan en Hungría en la era poscomunista.
  7. Valores personales. La felicidad depende también de los valores personales y de la filosofía personal de vida. Uno de los aspectos que se ha identificado es que las personas que creen en Dios son más felices. Asimismo son más felices las personas que se preocupan por los demás que aquellas que sólo se preocupan por sí mismas.

Un dato interesante que se menciona en el libro es que los mexicanos han manifestado un grado de felicidad y satisfacción cercano al 90%, uno de los más altos del mundo. Será que en nuestro país contamos con muchos de los elementos para ser felices. Los que resultaron con una calificación mas alta fueron los Países Bajos con un 96%.y el país que resultó mas bajo en este estudio resultó Ucrania con un 39%.

El enfoque científico aplicado a la felicidad permitirá avanzar más en su consecución. Gobiernos y sociedad deberían unirse para el logro de esta importante meta social. Ojala que esta nueva ciencia permita llevar a la práctica acciones que redunden en una mayor felicidad para todos.



  

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