17 de agosto de 2005
Innumerables pensadores en la historia de la humanidad,
desde Aristóteles a Bertrand Russell, se han preocupado por explicar en que
consiste la felicidad y como lograrla. El ser humano aspira a la felicidad pero
pareciera que cada vez es más difícil alcanzarla o se equivoca en su búsqueda,
por ejemplo, al pensar que entre mas dinero se tiene mas feliz se es. Parte del
problema es que falta un conocimiento más certero de aquellos elementos que
hacen posible la felicidad. En un libro reciente, el economista inglés Richard
Layard, plantea la construcción de una nueva ciencia de la felicidad.
¿De donde viene la felicidad? De acuerdo con el autor,
intervienen muchos factores internos y externos a la persona que determinan la
felicidad. Empezando por la genética. Si bien no se ha descubierto aún que
genes la propician, sí se ha identificado que algunos factores genéticos aumentan la
posibilidad de heredar enfermedades mentales tales como esquizofrenia, depresión
o alcoholismo las cuales disminuyen la felicidad. Otro factor es el entorno familiar
y la formación recibida en el hogar. Está comprobado que en hogares donde los
padres son criminales, la probabilidad de que los hijos resulten criminales es mayor.
La herencia y el entorno modelan la disposición de las personas a ser felices.
Existen cinco factores que en general no influyen en
la felicidad. La edad: las personas tienen una felicidad media muy estable a
través de la vida. El género: los hombres y mujeres son más o menos igual de
felices. El aspecto físico tampoco hace una gran diferencia en el grado de
felicidad. El cociente intelectual y la
energía física y mental no influyen mayormente. La educación tampoco; aunque
esta última al tener un efecto sobre los ingresos de las personas sí puede
incidir en la felicidad.
Lo que impacta
la felicidad de las personas son siete grandes factores:
- Relaciones
familiares. El factor que más afecta a la felicidad es la
separación de los cónyuges, lo sigue el divorcio, luego la soltería, la viudez
y finalmente la cohabitación sin estar casados. Por lo tanto el vivir
unidos en matrimonio hace a la gente en general más feliz.
- Situación
financiera. Se ha detectado que la reducción de los ingresos en un tercio disminuye los
niveles de felicidad. Sin embargo, la infelicidad causada por una
separación es cuatro veces más grande que este factor, por lo que no es tan
significativo.
- Trabajo. Las
personas necesitan sentir que contribuyen a la sociedad. El trabajo no
solo proporciona ingresos sino un mayor significado a la vida de las
personas aunado a estatus y relaciones personales. Por ello el desempleo es una causa muy importante
de infelicidad. Este factor, después de la separación de los cónyuges,
es el de mayor impacto. El siguiente aspecto es la inseguridad laboral,
cuando se tiene trabajo pero no se sabe si continuará. Es causa también de
infelicidad el saber que en la comunidad existe un alto índice de
desempleo, aunque la persona tenga empleo. Por otra parte, resulta
importante el que las personas estén a gusto y disfruten sus trabajos. El estar ocupados en una actividad
satisfactoria que permita a las personas realizar sus potencialidades,
genera felicidad no importando que este trabajo no esté remunerado.
- Comunidad
y amigos. Un
aspecto de infelicidad es la falta de confianza en las personas de la
comunidad. Yo atribuyo a que la calidad de vida en Aguascalientes es tan
alta porque podemos confiar en las personas que nos rodean. En contraste,
la vida en la ciudad de México hace a las personas más infelices por los
altos grados de criminalidad, la gran desconfianza de los habitantes del
D.F. hacia sus conciudadanos y una mayor dificultad para convivir con amigos o
tener actividades comunitarias debido a las complicaciones de tráfico y a
los horarios tan extendidos de trabajo.
- Salud. En
general las personas tienen una gran capacidad para adaptarse a limitaciones físicas por lo que ello no
disminuye la felicidad. Sin embargo en situaciones de dolor crónico o enfermedades
mentales, sí existe un alto grado
de infelicidad
- Libertad
personal. Se ha encontrado que la felicidad también depende
de la calidad del gobierno. En los estudios que se han hecho respecto a la calidad del gobierno se
evalúan seis características: fortaleza del estado de derecho; estabilidad
y ausencia de violencia;
representatividad y responsabilidad política; eficacia de los
servicios públicos; ausencia de corrupción y eficacia del sistema legislativo. Cubre
por tanto tres dimensiones de la libertad: la personal, la política y la
económica. Por ejemplo, el grado de felicidad en un país comunista como
Bielorrusia en donde se carecen de libertades personales es inferior al de
las personas que habitan en Hungría en la era poscomunista.
- Valores
personales. La felicidad depende también de los valores
personales y de la filosofía personal de vida. Uno de los aspectos que se
ha identificado es que las personas que creen en Dios son más felices. Asimismo
son más felices las personas que se preocupan por los demás que aquellas
que sólo se preocupan por sí mismas.
Un dato interesante que se menciona en el libro es que
los mexicanos han manifestado un grado de felicidad y satisfacción cercano al
90%, uno de los más altos del mundo. Será que en nuestro país contamos con
muchos de los elementos para ser felices. Los que resultaron con una
calificación mas alta fueron los Países Bajos con un 96%.y el país que resultó mas
bajo en este estudio resultó Ucrania con un 39%.
El enfoque científico aplicado a la felicidad
permitirá avanzar más en su consecución. Gobiernos y sociedad deberían unirse
para el logro de esta importante meta social. Ojala que esta nueva ciencia
permita llevar a la práctica acciones que redunden en una mayor felicidad para
todos.
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